martes, 9 de noviembre de 2010

Taranco de Mena y la celebración del Día del Nombre de Castilla

Monumento conmemorativo en Taranco de Mena
Monumento conmemorativo en Taranco de Mena
D
esde hace varios años se viene celebrando el 15 de septiembre en la localidad burgalesa de Taranco de Mena el "Día del nombre de Castilla". Esta celebración cuya finalidad es conmemorar el aniversario del día en el que por primera vez aparece documentado (año 800) el nombre de Castilla, tiene por lo menos una década de antigüedad y cuenta con el apoyo de partidos políticos castellanistas, como Tierra Comunera (2007), o su sucesor el Partido Castellano (2010). Esta conmemoración en honor a un documento de hace más de 1200 años donde aparece por primera vez el nombre de Castilla, sería más que plausible si no fuera por que dicho documento es considerado apócrifo.

El documento
El celebre documento forma parte del Becerro Galicano de San Millán de la Cogolla. Está datado en el año 800, siendo este el segundo documento más antiguo del becerro. El resumen introductorio del documento que hace en su edición del cartulario Ubieto Arteta dice así: "el abad Vítulo y su pariente el presbítero Ervigio fundan con su patrimonio la iglesia de San Emeterio y San Celedonio de Taranco, sometiéndole las de San Martín de Area Patriniano y San Esteban de Burceña, que también habían sido construidas por ellos".[1]Actualmente este documento se puede consultar en linea en la Edición digital del Becerro Galicano.

En este documento aparece escrito por primera vez en la documentación el nombre de Castilla:
in civitate de Area Patriniani, in territorio Castelle.
Crítica diplomática
Antonio Ubieto Arteta en su edición del cartulario de San Millán de 1976 ya avisaba de los problemas de la documentación del cartulario:
"He insistido reiteradamente que la documentación del San Millán de la Cogolla contiene abundantes falsificaciones, sobre todo entre los textos más antiguos. En muchos casos no he precisado los motivos de tales falsificaciones. Por eso en tal tercer volumen aparecerá el estudio correspondiente de tipo diplomático, además de los índices anunciados".[2]
Desgraciadamente, ese tercer volumen no llego a publicarse nunca, por lo que nos hemos quedado sin su estimable crítica diplomática.

Más recientemente Gonzalo Martínez Díez en diversas publicaciones tacha el documento fundacional de Taranco de apócrifo, creado en el siglo XII para justificar o crear títulos de propiedad a favor del monasterio emilianense.

Precisamente en uno de sus libros este autor al preguntarse cuando aparece por primera vez el nombre de Castilla, escribe sobre la falsedad del diploma fundacional de Taranco:
"Precisamente basados en un diploma datado el 15 de septiembre del año 800 en que se reseña la fundación de la iglesia de los santos Emeterio y Celedonio en el lugar de Taranco, del valle de Mena, y de la iglesia de san Martín, in civitate de Area Patriniani, in territorio Castelle, se viene celebrando cada año en Taranco la aparición del nombre de Castilla.

Pero a nuestro juicio este diploma adolece de una grave tacha que le invalida como fuente histórica para el tránsito del siglo VIII al IX; se trata de una más de las varias docenas de documentos inventados en la primera mitad del siglo XII en el monasterio emilianense para justificar o crear títulos acreditativos de las propiedades de los pequeños monasterios agregados al cenobio riojano, casi todos ellos por el rey García de Nájera (1035-1054). El contenido, el testimonio, la toponimia de este célebre diploma de Taranco son válidos para el siglo XII, pero no para el año 800."[3]
Diploma Taranco de Mena, año 800
Diploma del Becerro Galicano de 
San Millán donde aparece por primera
 vez el nombre "Castilla"
Fuente: http://www.ehu.es/galicano/
Para saber más sobre la crítica documental que hace este autor sobre los diplomas emilianenses de Taranco, véase sus trabajos: "El monasterio de San Millán y sus monasterios filiales: documentación emilianense y diplomas apócrifos"[4] y "El monasterio de San Emeterio de Taranco".[5] Especialmente a este último, que es más reciente y solo se centra en los documentos del monasterio de Taranco.

En el otro lado de la crítica diplomática, Nicolás López Martínez tacha el documento de "falsificación inocente" del copista:
Las falsificaciones "inocentes" tenían lugar, las más de las veces, cuando los copistas trasladaban el texto de los diplomas al libro becerro del monasterio, para conservar agrupados todos los títulos de propiedad. Normalmente tenían a la vista alguna copia, ya que los originales, aducidos en pleitos del monasterio, acababan por extraviarse. Ahora bien, los copistas gozaban de gran libertad para ordenar el documento de acuerdo con el estilo propio de cada monasterio: sin alterar el contenido del documento, podían retocarlo, refundir varios diplomas similares en uno solo e incluso introducir formularios redaccionales. Podían ocurrir que un diploma hubiera sido confirmado en fechas distintas por diversas autoridades -reyes, condes, obispos, abades...-; en tales casos no es raro que el copista cayera en la tentación de ordenar sus firmas jerárquicamente, con lo que suscitaba para el futuro un galimatías cronológico.[6]
Más adelante cita el diploma de Taranco, que es el segundo del cartulario de San Millán:
Tenemos ejemplos abundantes de este tipo de falsificaciones. Ya Floriano advertía casos claros de concentración de documentos, en los que el copista tal vez sólo pretendía ahorrarse trabajo y pergamino. Uno de ellos parece ser el de los tres diplomas refundidos en uno que nos ofrece el segundo documento del cartulario de San Millán.[7]
Aparte de las diferencias entre un autor y otro sobre las causas de la falsificación, queda claro que en la actualidad el diploma es declarado falso.

Ahora cabe preguntarse si es aceptable la celebración de la primera aparición diplomática de la palabra Castilla, si el diploma donde aparece es falso.

Area Patriniani
Saliéndome un poco del tema, la mención en el documento del Area Patriniani que da nombre al blog, aun existiendo en un documento falso como éste, me decidí a ponerle de título ya que me gusto el nombre y su popularidad historiográfica, que le hace estar muy presente en todos los textos que se publican sobre los orígenes del condado de Castilla. Véase como ejemplo más notorio el libro: "Los orígenes de Castilla (una interpretación)", de Aniano Cadiñanos López-Quintana, en el que gran parte gira en torno al Area Patriniani.[8]

De todas formas, el siguiente documento que aparece en el Becerro Galicano datado el año 807, es una donación al monasterio de Taranco de Mena donde vuelve a nombrarse el título de este blog: "in territorio de Area Patriniani". Según el hipercrítico Gonzalo Martínez Díez, la donación es indiscutiblemente auténtica.

Referencias
1. Ubieto Arteta, Antonio (1976), «Cartulario de San Millán de la Cogolla (759–1076)». pág 10.
2. Ubieto Arteta, Antonio (1976), «Cartulario de San Millán de la Cogolla (759–1076)». pág 6.
3. Martínez Díez, Gonzalo (2004), «El Condado de Castilla (711-1038). La historia frente a la leyenda». Valladolid: Junta de Castilla y León. ISBN 84-8718-275-8. pág 134.
4. Martínez Díez, Gonzalo (1997), «El monasterio de San Millán y sus monasterios filiales: documentación emilianense y diplomas apócrifos». Brocar: Cuadernos de investigación histórica. (21) ISSN 0214-4670, págs. 7–54.
5. Martínez Díez, Gonzalo (2000), «El monasterio de San Emeterio de Taranco». Cuadernos de Historia de España. (76) ISSN 0325-1195, págs. 7-16.
6. López Martínez, Nicolás (2001), «Monasterio primitivos en la Castilla Vieja (S. VI-XII)». Burgos: Institución Fernán González. ISBN 84-95874-01-6. pág 30.
7. López Martínez, Nicolás (2001), «Monasterio primitivos en la Castilla Vieja (S. VI-XII)». Burgos: Institución Fernán González. ISBN 84-95874-01-6. pág 31.
8. Cadiñanos López-Quintana, Aniano (2002), «Los orígenes de Castilla (una interpretación)». Burgos: La Olmeda. ISBN 84-89915-17-2.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Sí Sr.¡ Ya era hora de leer a alguien que ponga en tela de juicio la "romería charlotesca" de la pretendida celebración del nombre de Castilla escrito; hasta mi amigo Aniano se hace eco en su libro de ésta falsedad ridícula.
¡A noi¡

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